Nos reencontramos en este paraíso cibernético...entre el corre corre frenético de mis días lejos de Lima...sí OTRA VEZ! jejeje encontré un momento de soledad para seguir escribiéndote y ahora...te dedico esto:
Rugen las horas enfurecidas
Truena el sol con el alma plena
Pasa el tiempo y el mar quieto
La luna roja no sabe dónde cortar la vena
Pende del hilo la palabra queda
Sube la rosa fatigada a la roca
Ronronea la nube sin poder tocarte
Los ojos de mi alma se cierren con luz poca
No debería derramar más lágrimas
Mi espejo está cansado de siempre ver el mismo bosquejo
Cada mañana le pido a Dios que calme mis ganas
Y que a través de la brisa de la montaña
Te pueda hacer llegar mis plegarias
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